El estrés es un fenómeno inevitable en la vida moderna, pero no siempre es negativo. El eustrés, un término acuñado por el endocrinólogo Hans Selye, se refiere al estrés positivo que nos motiva y mejora nuestro rendimiento. A diferencia del distrés, que provoca ansiedad y síntomas físicos negativos, el eustrés está asociado con sentimientos de entusiasmo y expectación, liberando dopamina que potencia la concentración y la motivación.

La percepción del estrés como un desafío positivo o una amenaza negativa depende de nuestra valoración de la situación y de si creemos tener los recursos para afrontarla. La educación sobre los efectos positivos del estrés y el uso de la visualización pueden ayudarnos a responder de manera más adaptativa a situaciones estresantes. Cambiar nuestra relación con el estrés puede mejorar nuestro rendimiento y bienestar general.