El entorno digital se ha convertido en un escenario propicio para los ciberdelincuentes, quienes realizan actividades ilícitas como suplantación de identidad y robo de información confidencial. La falta de orientación en los usuarios es un factor de riesgo, exponiéndolos a ataques informáticos incluso al acceder a redes wifi gratuitas. José Luis Lara, un comerciante del Distrito Nacional, denunció ser víctima de ciberextorsión tras recibir mensajes de chantaje a través de redes sociales.

Por otro lado, Patricia, una joven usuaria de programas craqueados, sufrió el robo de sus datos personales tras descargar un archivo malicioso. José Ángel, otro afectado, casi pierde su cuenta de TikTok por un ataque similar. La autentificación de dos pasos y la creación de llaves de acceso son medidas efectivas para proteger la información en línea.