En Santo Domingo, tanto en barrios como Naco y Villa Consuelo, las pequeñas infracciones de tránsito han generado un caos en las calles. Estacionamientos en doble fila y maniobras indebidas son comunes, reduciendo la capacidad de las vías y creando cuellos de botella.

En avenidas como la 27 de Febrero, estas infracciones ocurren frecuentemente, incluso frente a los agentes de la DIGESETT, encargados de hacer cumplir las normas. A pesar de algunos esfuerzos individuales por parte de los agentes, las violaciones continúan sin consecuencias significativas.

Además, la circulación de vehículos en mal estado y el transporte público que se detiene en cualquier lugar agravan la situación. Estas prácticas no solo afectan la fluidez del tránsito, sino que también representan un riesgo para la seguridad vial.