República Dominicana ha alcanzado el hito de 'hambre cero', convirtiéndose en el último país de América Latina en lograrlo. Este logro se define estadísticamente cuando menos del 2,5% de la población padece hambre, según el informe de la FAO. La mejora en la seguridad alimentaria se debe a la implementación de políticas sociales y económicas que han fortalecido la protección social y el desarrollo agrícola.

El informe destaca que, aunque la pandemia afectó severamente a las familias vulnerables, la recuperación económica y los programas sociales han sido clave para reducir la subalimentación crónica. A lo largo de dos décadas, el país ha experimentado un crecimiento económico sostenido y ha implementado programas de protección social que han mejorado la disponibilidad de alimentos.

Sin embargo, el informe también señala que el 41% de la población dominicana aún enfrenta inseguridad alimentaria moderada o severa, lo que representa un desafío a largo plazo. La mejora en la producción agrícola y el acceso a financiamiento para pequeños y medianos productores han sido fundamentales en este proceso.