La lista de prófugos de la Policía Nacional de la República Dominicana presenta serias deficiencias de actualización. En el listado aparecen personas fallecidas, capturadas e incluso quienes aseguran haber resuelto sus casos judiciales. Un ejemplo es Jhon Brandol Bidó Pérez, quien fue abatido en 2025, pero aún figura como buscado en 2026.
Otro caso es el de Juan Alberto Bautista Roque, quien murió en un enfrentamiento con la policía, pero su ficha fue publicada después de su deceso. Similarmente, Edwin Alfredo Peña y Leandro Ovalles Solano, ambos capturados, siguen apareciendo como prófugos. La falta de actualización de estos registros genera confusión y cuestiona la eficacia del sistema.
Nathanael Vásquez Tolentino, condenado a 20 años de prisión, también sigue en la lista de fugitivos. Además, algunos individuos han solicitado la eliminación de sus nombres, alegando que sus casos están resueltos, sin que se verifique o actualice la información. La situación evidencia una desconexión entre las acciones policiales y la información pública disponible.




