Gregory Adames, sobreviviente del colapso de la discoteca Jet Set, cuestionó la postura de la defensa de los hermanos Antonio y Maribel Espaillat durante el juicio por el derrumbe que dejó 236 fallecidos y más de 180 heridos. Adames expresó su indignación ante los argumentos de la defensa, instando a que se pongan en el lugar de las víctimas para dimensionar el dolor causado por la tragedia.

Durante el proceso, un abogado de las víctimas valoró los peritajes presentados, afirmando que fortalecen la posición acusadora. El jurista calificó de "demoledora" la contundencia de las pruebas y testimonios presentados, que, según él, conducen a una condena definitiva.

José Luis Custodio, familiar de una víctima, también expresó su dolor y responsabilizó a los acusados por las muertes. La defensa sostiene que los hermanos Espaillat no son responsables del derrumbe y ha cuestionado las conclusiones de los peritajes.

El tribunal deberá evaluar las pruebas de ambas partes antes de decidir sobre la responsabilidad penal de los acusados.