Las fuerzas panameñas han intensificado sus operativos contra la minería ilegal en el río Mangle, ubicado en la frontera entre Panamá y Colombia. En recientes acciones, se han capturado a decenas de mineros ilegales, incluyendo miembros del Clan del Golfo, una organización criminal colombiana. El subdirector general del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), Héctor De Sedas Cedeño, destacó la complejidad del sistema de economía ilícita que buscan desmantelar, el cual está basado en la extracción ilegal de oro.
El Clan del Golfo no solo se dedica al narcotráfico, sino también al tráfico de migrantes, minería ilegal y extorsión. Según De Sedas, este grupo obtiene ganancias ilícitas cobrando por el ingreso al territorio panameño y comprando el oro extraído ilegalmente. Las operaciones recientes han involucrado a más de 700 agentes de fuerzas especiales desplegados en puestos binacionales de vigilancia para reforzar la seguridad fronteriza.
Estos puestos binacionales, como el de Alto Limón, permiten un intercambio de información y acciones conjuntas entre las fuerzas panameñas y colombianas. La protección de la selva del Darién, un área declarada Patrimonio de la Humanidad, es una prioridad para las autoridades, quienes buscan no solo combatir las actividades criminales, sino también proteger el medio ambiente.




