La obesidad ha sido tradicionalmente vista como un problema de peso, pero expertos ahora la consideran una enfermedad crónica y compleja que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Durante el taller Vive Ligero, el médico chileno Rodrigo Alonso destacó la importancia de cambiar la narrativa sobre el diagnóstico y tratamiento de la obesidad, enfatizando que no se trata solo de voluntad individual o hábitos alimenticios. Alonso subrayó que la obesidad es una enfermedad multifactorial que involucra varios sistemas del cuerpo y que su manejo requiere un enfoque integral y continuo.

El especialista explicó que la distribución de la grasa corporal es crucial para determinar el riesgo cardiovascular, y que la obesidad es un problema de salud pública en América Latina, donde la prevalencia ha aumentado significativamente en las últimas décadas. Alonso también destacó los avances en tratamientos farmacológicos, como la semaglutida, que han demostrado reducir el riesgo de eventos cardiovasculares en pacientes con obesidad. Sin embargo, señaló que el acceso a estos tratamientos sigue siendo un desafío debido a su alto costo.

Además, Alonso hizo hincapié en la necesidad de políticas públicas efectivas y educación para prevenir la obesidad y sus complicaciones asociadas. También abogó por reducir el estigma social hacia las personas con obesidad, promoviendo una comprensión más empática y científica de la enfermedad.