La dermatóloga Angela Feliz advierte sobre los efectos nocivos de la radiación ultravioleta en la piel. Los rayos UVB son responsables de las quemaduras solares y contribuyen al cáncer de piel, mientras que los UVA están relacionados con el fotoenvejecimiento. Feliz recomienda el uso diario de protector solar adecuado al tipo de piel para prevenir estos daños.
El protector solar debe ser de amplio espectro, con un SPF de 30 o más, y resistente al agua. Las pieles grasas requieren productos ligeros y no comedogénicos, mientras que las pieles sensibles pueden beneficiarse de fórmulas con filtros minerales. La reaplicación del protector es crucial durante exposiciones prolongadas al sol, especialmente en actividades al aire libre.




