El economista peruano Hernando de Soto, en su libro 'El Misterio del Capital', plantea que el problema del desarrollo en muchos países no es la falta de recursos, sino la incapacidad de convertir activos informales en capital real. De Soto destaca que países como Perú, Egipto, Filipinas, Haití y República Dominicana poseen tierras y negocios que permanecen en la informalidad, con un valor que supera los 9.3 billones de dólares.
En República Dominicana, el sistema de publicidad inmobiliaria se basa en el modelo Torrens, modernizado por la Ley núm. 108-05 de Registro Inmobiliario. Su objetivo es proporcionar certeza sobre la titularidad y las cargas de los inmuebles, lo cual es crucial para el desarrollo económico.
Recientemente, el gobierno dominicano emitió un decreto para eliminar el Instituto Agrario Dominicano, afectando el programa de titulación de tierras. Este proceso es vital para que las tierras agrícolas queden en manos de quienes las necesitan para producir.
De Soto compara esta situación con la historia de Estados Unidos en el siglo XIX, donde un sistema legal permitió convertir propiedades en activos formales. En contraste, en países como República Dominicana, la falta de títulos de propiedad perpetúa la pobreza y agudiza conflictos legales.
El planteamiento de De Soto sigue vigente, sugiriendo que el capitalismo puede ser inclusivo si se transforman los activos informales en motores de crecimiento económico.




