La Constitución de 2010 marcó un hito en la historia democrática de la República Dominicana al establecer el Tribunal Constitucional. Este órgano extrapoder tiene como principal función garantizar la supremacía de la Constitución y defender los derechos constitucionales, según el artículo 184 de la Carta Magna.

Recientemente, se ha observado una resistencia por parte de ciertos ministerios a acatar las decisiones del Tribunal Constitucional. Estas decisiones buscan reparar los derechos fundamentales afectados en la relación entre los ciudadanos y las instituciones del Estado.

El Tribunal Constitucional es una conquista del sistema democrático que no debe ser socavada por ninguna entidad estatal. Es contradictorio que las instituciones públicas, encargadas de proteger a los ciudadanos, ignoren las decisiones del tribunal, afectando así el equilibrio democrático.

La Constitución busca preservar el equilibrio entre los poderes del Estado y los derechos de las personas. Casos históricos como Marbury vs. Madison han fortalecido las instituciones judiciales y constitucionales, subrayando la importancia de respetar las decisiones judiciales para mantener la estabilidad democrática.

Acatar las decisiones del Tribunal Constitucional es esencial para asegurar un Estado Social y Democrático de Derecho. El respeto a los límites de cada poder y las instituciones extrapoderes garantiza la protección de los derechos de los ciudadanos.