El Gobierno de la República Dominicana ha solicitado a Cuba el retiro de nueve miembros de su misión diplomática y sus familiares. La Cancillería ha otorgado un plazo de siete días para que los afectados abandonen el país, sin revelar sus identidades ni las razones detrás de esta decisión.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ha indicado que no se ofrecerán detalles adicionales sobre el caso, amparándose en el derecho internacional y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Esta normativa permite al Estado receptor declarar a un diplomático como persona non grata sin necesidad de explicar los motivos.

La discreción en el manejo de este asunto busca preservar las relaciones bilaterales entre ambos países. La embajada dominicana en Cuba enfrenta desafíos financieros y logísticos debido a las condiciones económicas y energéticas de la isla, lo que afecta su funcionamiento cotidiano.