El mercado laboral enfrenta una paradoja: a pesar de la abundancia de vacantes y candidatos, las empresas no logran encontrar el perfil adecuado y los solicitantes no consiguen el empleo deseado. Este fenómeno se debe a una desconexión en la comunicación y expectativas entre ambas partes, que comienza antes de la entrevista y se agrava durante el proceso de selección.
Las empresas buscan productividad y competencias, mientras que los candidatos anhelan estabilidad y crecimiento. La falta de entendimiento mutuo provoca que las vacantes permanezcan abiertas y el talento se desperdicie, afectando el crecimiento organizacional y personal.
La solución no radica solo en aumentar las oportunidades laborales, sino en mejorar la capacidad del mercado para conectar talento con oportunidades. Un mercado laboral saludable debe enfocarse en facilitar este encuentro, evitando que la desconexión se convierta en un problema social más amplio.




