La circunvalación de Santo Domingo está impulsando el desarrollo de negocios a lo largo de sus 72 kilómetros. Esta vía, diseñada para mejorar la circulación y descongestionar el tráfico en el centro de la ciudad, ha comenzado a generar una dinámica económica propia.

Durante un recorrido, se observó la proliferación de nuevas construcciones, estaciones de combustible en instalación y grandes espacios disponibles para alquiler. Además, se han identificado parques logísticos y naves industriales dedicadas al almacenamiento y manufactura.

Comerciantes como Daniel Alcántara han encontrado en la circunvalación una oportunidad para cambiar su estilo de vida. Alcántara, quien antes trabajaba en la construcción, ahora tiene un negocio que se ha convertido en su principal fuente de ingresos, vendiendo productos a los transeúntes de la vía.

La infraestructura de la circunvalación convive con almacenes en funcionamiento y proyectos en construcción, facilitando la producción y distribución de mercancías. Aunque algunos comerciantes aún no ven un flujo constante de clientes, otros han experimentado un cambio positivo en sus negocios.