El vicepresidente ejecutivo del PRM, Deligne Ascención, defendió el reciente proceso de elección de las nuevas autoridades del partido. Ascención destacó que la participación de los militantes superó el 70% en las asambleas territoriales realizadas.

Sin embargo, el diputado Eugenio Cedeño criticó el método utilizado, argumentando que las posiciones fueron distribuidas mediante acuerdos internos. Cedeño decidió no participar como aspirante, señalando que el proceso no correspondió a una elección mediante voto universal, directo y secreto.

Ascención argumentó que la participación registrada muestra el respaldo de los dirigentes y que el proceso fue una muestra de madurez política. El PRM contempla un proceso competitivo para octubre de 2027, distinto al actual, con participación de la militancia mediante padrón cerrado.

La nueva dirección del PRM enfrenta el desafío de convertir el consenso alcanzado en una unidad capaz de resistir la competencia interna de cara a las elecciones de 2028.