Las autoridades de Nepal han elevado a 289 el número de fallecidos tras la riada que arrasó varias localidades en la frontera con el Tíbet. El desbordamiento del río Bhote Koshi ha dejado además a 644 turistas desaparecidos, de los cuales 517 son extranjeros. Los equipos de rescate han logrado salvar a 445 personas, incluyendo 27 extranjeros.

El Ejército y las fuerzas de seguridad de Nepal continúan las labores de rescate en el distrito de Rasuwa, mientras que la OMS alerta sobre la necesidad urgente de ayuda para unas 10,000 familias afectadas. La organización ha enviado tiendas de campaña para facilitar la atención sanitaria en las zonas devastadas.

China también reporta tres fallecidos y 558 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong. Las autoridades chinas han desplegado medios aéreos para apoyar las labores de búsqueda y rescate, complicadas por el mal tiempo y los cortes de comunicación.

El origen de la riada se está investigando, con hipótesis que incluyen un deslizamiento de tierra o un desbordamiento glaciar. Científicos advierten sobre el riesgo de nuevas catástrofes debido a represas naturales formadas por los escombros.