El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha solicitado a Estados Unidos que detenga la expulsión de migrantes hacia países donde podrían enfrentar daños irreparables, como Haití. Türk enfatizó la necesidad de garantizar un proceso legal y justo en las expulsiones hacia terceros países, destacando que desde junio, cuatro personas más han muerto bajo custodia migratoria estadounidense, sumando un total de 23 muertes en 2026.

Además, Türk expresó su preocupación por los planes de dotar a los agentes de inmigración de EE. UU. con guantes que administran descargas eléctricas, lo que podría incrementar la violencia en las operaciones migratorias. La advertencia se produce en un contexto de creciente preocupación por las expulsiones hacia países que no ofrecen garantías de seguridad suficientes.

Haití, uno de los países afectados, enfrenta una crisis marcada por la inseguridad y el control de bandas armadas sobre gran parte de Puerto Príncipe. Según la ONU, la violencia en Haití ha causado al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos en los primeros seis meses del año.

El Grupo de Personas Eminentes de Caricom ha enviado expertos para evaluar la situación de seguridad en Haití y ofrecer apoyo en los preparativos para las elecciones previstas a finales de año.