La empresa canadiense Coinkite ha reconocido que una vulnerabilidad en sus monederos Coldcard permitió el robo de más de 100 millones de dólares en bitcoin. A pesar de utilizar inteligencia artificial para revisar el código, el fallo no fue detectado, lo que permitió a los atacantes acceder a los fondos. El error se encontraba en la interacción entre dos submódulos no relacionados, y no en el código principal ni en la lógica criptográfica. Coinkite ha instado a otros fabricantes a revisar especialmente las conexiones entre módulos. Galaxy Research estima que el robo afectó a unas 7,300 direcciones, sustrayendo 1,596 bitcoins, con una posible cuarta oleada que podría elevar el total a 2,055 bitcoins. El consejero delegado de Coinkite, Rodolfo Novak, se ha disculpado y asumido la responsabilidad del fallo, y la empresa está cooperando con las fuerzas de seguridad.