El Ministerio de Salud Pública ha confirmado dos casos de viruela símica en un destacamento de San Cristóbal, lo que ha generado preocupación en la población. La viruela símica es una zoonosis viral causada por el virus del mismo nombre, perteneciente al género Orthopoxvirus. Se caracteriza por erupciones cutáneas, fiebre y otros síntomas similares a la varicela, y se transmite principalmente por contacto cercano con personas o animales infectados.
La enfermedad tiene una tasa de letalidad entre 4% y 22% en África, afectando mayormente a niños. El virus se propaga a través de gotas exhaladas y puede ingresar al cuerpo por vías respiratorias, piel lesionada o mucosas. La prevención incluye evitar el contacto con animales infectados y la vacunación contra la viruela, que ha demostrado ser efectiva en un 85% para prevenir la viruela del mono.
Históricamente, la viruela símica se ha reportado en brotes esporádicos en África, con un notable brote en EE.UU. en 2003. En 2017, Nigeria experimentó un importante brote con 172 casos sospechosos. No existe un tratamiento específico, pero los brotes pueden controlarse mediante medidas de prevención de infecciones.




