En Dajabón, trabajadores haitianos cruzan diariamente la frontera desde Juana Méndez, Haití, para laborar en el mercado binacional y en diversas actividades económicas. Ronal Pie, uno de estos trabajadores, relata que su jornada consiste en cargar mercancías y realizar compras para sus compatriotas, como medio de sustento para su familia.

Esta dinámica se ha convertido en una forma de vida para muchos haitianos que residen cerca de la frontera y que buscan oportunidades laborales en el lado dominicano, regresando a sus hogares al finalizar el día. Noel Fernández, presidente de la Asociación de Comerciantes del Mercado de Dajabón, describe este movimiento como una práctica habitual que ha perdurado en el tiempo.

Las oportunidades laborales para estos trabajadores se distribuyen entre actividades agrícolas, domésticas y de construcción. Leybi Sander, productor arrocero, confirma que la mano de obra haitiana es fundamental en las parcelas de La Vigía, donde los locales no suelen trabajar.

Edward Vélez, administrativo de Industria y Comercio en Dajabón, señala que la relación entre las comunidades va más allá del intercambio comercial, con trabajadores haitianos participando en diversas actividades laborales. Sin embargo, el proceso administrativo para facilitar estos desplazamientos, conocido como la figura del habitante fronterizo, se encuentra paralizado desde 2022.