La creación de nuevos municipios en República Dominicana requiere un análisis riguroso. Dividir un territorio y crear nuevas autoridades no garantiza el desarrollo. Aunque convertirse en municipio puede otorgar autonomía política y acceso a recursos, el verdadero impacto se mide en la mejora de servicios y obras.
Datos presupuestarios de municipios como Baitoa, Matanzas, San Víctor y Los Cacaos revelan tendencias que merecen atención. Por ejemplo, en Baitoa, el presupuesto aumentó de RD$17 millones a RD$38 millones, pero la inversión por habitante creció mínimamente. En Matanzas, aunque el presupuesto se duplicó, la inversión por habitante disminuyó.
Es crucial cuestionar la idea de que elevar un territorio a municipio automáticamente genera desarrollo. La creación de nuevas estructuras municipales implica gastos recurrentes que pueden desviar recursos de la inversión. Antes de crear otro municipio, el Congreso debería exigir estudios de viabilidad que incluyan análisis demográficos, administrativos y financieros.
Evaluar el impacto de nuevas municipalidades después de varios años es fundamental. Se debe verificar si aumentó la inversión, mejoraron los servicios y crecieron los ingresos propios. La creación de municipios debe basarse en evidencias y no solo en presiones políticas o aspiraciones locales.




