El testimonio de un joven que se negó a participar en un crimen fue fundamental para condenar a dos hombres a 30 años de prisión por un atentado en el barrio Capotillo, Distrito Nacional. El ataque, ocurrido el 9 de marzo de 2025 en el establecimiento WhatsApp Drink, dejó dos personas heridas y fue planeado desde una cárcel, según el tribunal.
Ángel Gabriel Aquino Acevedo y Juan Manuel Méndez Pérez fueron declarados culpables de asociación de malhechores, tentativa de asesinato y violaciones a la Ley de Armas. La sentencia se basó en la declaración del testigo, identificado como W.F.V., y en pruebas como grabaciones y casquillos de bala.
El tribunal ordenó una indemnización de cinco millones de pesos para las víctimas heridas en el ataque. Sin embargo, la identidad del autor intelectual del crimen sigue sin revelarse, y el motivo detrás del ataque aún es incierto.
Familiares de los condenados argumentan que el atentado es parte de un conflicto mayor entre bandas en Capotillo. Este sector ha sido escenario de otros episodios violentos, lo que añade complejidad al caso.




