Las estimaciones iniciales de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) indican que unas 93.000 personas han sido afectadas por una gigantesca riada en Nepal. Sin embargo, debido a la inaccesibilidad de ciertas áreas inundadas, esta cifra podría aumentar. La representante de Naciones Unidas en Nepal, Lila Pieters Yahia, informó que algunas zonas solo son accesibles por helicóptero debido a la destrucción de caminos y puentes.

El gobierno nepalí ha movilizado más de 30.000 efectivos militares para asistir en las tareas de rescate. En la región de Nuwakot, la Cruz Roja nepalí ha comenzado a distribuir ayuda de emergencia, incluyendo alimentos, agua y artículos de higiene. La FICR ha lanzado una solicitud de financiación de emergencia de 26,7 millones de euros para apoyar la respuesta humanitaria en el país.