Cuatro ciudadanos dominicanos se declararon culpables de participar en una red de estafas que engañó a más de 400 adultos mayores en Estados Unidos, principalmente en Massachusetts. La operación, que operaba desde centros de llamadas en República Dominicana, provocó pérdidas superiores a cinco millones de dólares. Los acusados fueron arrestados en República Dominicana y extraditados a Estados Unidos, donde esperan sentencia por conspiración para cometer fraude y lavado de dinero.