El Congreso dominicano está evaluando un proyecto de ley que busca reorganizar el sector de los juegos de azar. La propuesta incluye una moratoria de diez años para la emisión de nuevas licencias de casinos, bancas de lotería y salas de tragamonedas, con excepción de los casinos en nuevos proyectos hoteleros.

El proyecto, que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados, está siendo revisado por el Senado. Además de limitar la expansión del sector, endurece las sanciones para operaciones ilegales, estableciendo penas de prisión de hasta diez años para infracciones graves.

La legislación propone la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), que regulará y supervisará las actividades del sector. También se contempla un impuesto del 10% sobre las ventas brutas de juegos por internet y medidas para prevenir el lavado de activos.

Entre otras disposiciones, el proyecto establece restricciones de ubicación para locales de apuestas y limita el número de máquinas tragamonedas por establecimiento. Además, prohíbe a los propietarios de negocios de apuestas otorgar préstamos a jugadores y establece un horario de funcionamiento para casinos y salas de tragamonedas.

El proyecto ha generado preocupaciones entre organizaciones como Fenapadres y la Asociación contra la Ludopatía, aunque se han incluido medidas para mitigar estos temores. La discusión del proyecto continuará en la próxima legislatura a partir del 16 de agosto.