La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, ha acusado a cuatro magistrados de la Sala Constitucional de ser "golpistas" tras prorrogar el nombramiento de los suplentes de ese tribunal. Esta decisión se tomó después de que el Congreso, controlado por el oficialista Partido Pueblo Soberano, se negara a votar la lista de candidatos propuestos por el Poder Judicial. Fernández criticó que los magistrados han instaurado un régimen con poderes no otorgados por la Constitución ni por instrumentos internacionales.

La Sala Constitucional resolvió prorrogar los nombramientos de los magistrados suplentes hasta que el Congreso vote la lista de postulados presentada desde el año pasado. La falta de suplentes ha afectado el funcionamiento del tribunal, encargado de resolver recursos de amparo y acciones de inconstitucionalidad, incrementando el número de casos pendientes. Líderes de la oposición han expresado su apoyo a la Sala Constitucional, argumentando que el Congreso no ha cumplido con su deber.

Este conflicto es parte de una serie de enfrentamientos entre el Gobierno de Fernández y el Poder Judicial. Tanto Fernández como su antecesor, Rodrigo Chaves, han criticado al Poder Judicial y anunciado recortes presupuestarios. La Sala Constitucional ha emitido fallos en contra del Gobierno de Chaves por violaciones a la libertad de prensa y expresión.