El Gobierno de la República Dominicana ha decretado la protección especial de las principales infraestructuras y fuentes de agua del país mediante el Decreto 615-26. Esta medida busca combatir el "terrorismo ambiental" y prevenir agresiones contra recursos hídricos esenciales para la población.
El presidente Luis Abinader sustentó la orden en la Ley 267-08 sobre Terrorismo, identificando como activos ambientales de especial protección las cuencas hidrográficas, acuíferos, manglares, humedales, arrecifes coralinos y bosques protectores. El objetivo es garantizar la seguridad hídrica, alimentaria, ambiental y económica del país.
El decreto establece que la identificación y neutralización de amenazas estarán a cargo del Comité Nacional Antiterrorista y la Dirección Nacional Antiterrorista. Además, instruye a varias instituciones a diseñar un plan de prevención y combate al terrorismo ambiental.
Durante la firma del decreto, Abinader advirtió que se perseguirán actos como la quema de bosques y la extracción de arena en ríos. Las agresiones contra el patrimonio ambiental deberán ser remitidas al Ministerio Público para su investigación y acción penal.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, anunció la intervención de la zona La Neverita del río Nizao y la recuperación del río Haina, como parte de las acciones inmediatas para proteger los ecosistemas del país.




