En República Dominicana, varios menores han sido víctimas de agresiones mortales por parte de sus padres o cuidadores en los últimos años. Estos trágicos incidentes reflejan una preocupante realidad que ha generado consternación en la sociedad.

Mientras algunos responsables enfrentan procesos judiciales, las investigaciones han revelado la presencia de trastornos de salud mental en varios casos. Un reciente suceso en Santo Domingo Oeste, donde una niña de 10 años fue presuntamente asesinada por su madre, ha vuelto a poner el tema en el centro de la atención pública.

En Los Alcarrizos, Elisa María Valdez Muñoz está acusada de asfixiar a su hijastro de dos años, mientras que en Higüey, Sobeida María confesó haber matado a su hijo tras escuchar voces. Otro caso en Cristo Rey involucra a George Bryan Núñez Gil, acusado de golpear mortalmente a su hijastro durante una discusión de pareja.

El caso de Ana Josefa García Cuello, miembro del Ejército y psicóloga, quien fue imputada por la muerte de su hija de seis años, también ha causado gran impacto. Evaluaciones del INACIF han determinado que García Cuello padece esquizofrenia aguda, lo cual es considerado en su proceso judicial.