Entre julio de 2025 y junio de 2026, al menos tres niños han fallecido en piscinas de centros recreativos y villas privadas en República Dominicana. La muerte de Albert Aracena ha reavivado el debate sobre la supervisión de estos espacios y la falta de un marco regulatorio que exija la presencia de salvavidas capacitados.

La Fiscalía de Espaillat investiga las circunstancias del fallecimiento de Aracena, ocurrido en el establecimiento New York Grill, donde se alega que el cuerpo fue ocultado para evitar la clausura del negocio. A pesar de las inspecciones y cierres preventivos tras estos incidentes, el país carece de una ley específica que regule la seguridad en piscinas comerciales.

La Ley General de Salud y la Ley de Protección al Consumidor permiten la intervención de las autoridades, pero no existe un protocolo de inspección continua que garantice la seguridad antes de la apertura de estos establecimientos. Un proyecto de ley para regular el servicio de salvavidas y torres de vigilancia permanece estancado en el Congreso.