Padres, familiares y exresidentes de la fundación 'Restaurando Vidas, un Muerto que Revive' se congregaron en el Palacio de Justicia de San Cristóbal para apoyar al pastor acusado de presuntos abusos contra menores. Los manifestantes defienden la labor del religioso, destacando su impacto positivo en jóvenes en situación vulnerable. Uno de los defensores, Obispo Montero, afirmó haber vivido en la fundación y resaltó el cambio positivo en su vida gracias al pastor. El caso sigue en los tribunales tras el rescate de varios menores, luego de que un niño de 12 años denunciara presuntos maltratos.