Los pagos digitales están ganando terreno en República Dominicana, lo que obliga al sector financiero a gestionar un creciente volumen de datos generados por las transacciones de sus clientes. La transformación tecnológica de la banca dominicana ha entrado en una nueva etapa, enfocándose no solo en aumentar el acceso a cuentas bancarias, sino en aprovechar la información generada por las operaciones digitales.

Según el Global Findex 2025 del Banco Mundial, en 2024 el 64.8% de los adultos dominicanos tenía una cuenta financiera o móvil, acercándose al promedio regional de 69.7%. La digitalización también se refleja en el uso de medios electrónicos para pagos, con un 53% de los adultos dominicanos utilizando estos métodos.

El crecimiento de los pagos digitales y las aplicaciones financieras está generando grandes cantidades de información sobre el comportamiento de los usuarios. Las entidades financieras enfrentan el desafío de integrar esta información dispersa para mejorar los servicios y tomar decisiones más informadas.

La inteligencia artificial aparece como un componente clave en esta transformación, permitiendo procesar e interpretar grandes volúmenes de datos transaccionales. Sin embargo, su eficacia depende de la calidad de los datos y la capacidad de las instituciones para integrarlos adecuadamente.