Laura Salcedo, a sus 65 años, sigue trabajando como secretaria ejecutiva, sumando más de 42 años en el ámbito laboral. A pesar de haber superado la edad de retiro, no planea dejar de trabajar, ya que considera que su experiencia es valiosa y sus ingresos son esenciales para su hogar.

Ella es parte de los 117,719 cotizantes mayores de 64 años registrados en la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), un grupo que ha crecido significativamente en los últimos seis años. Este incremento refleja un aumento del 33.9% desde 2020, con el Distrito Nacional concentrando la mayor cantidad de cotizantes.

El sector privado emplea al 69.6% de estos trabajadores mayores, con el área de servicios liderando en número de cotizantes. En contraste, el sector público solo representa el 3.02% de este grupo, con un crecimiento mínimo en comparación con el sector privado.

Mirciades Ortiz, de 68 años, también continúa trabajando como chofer, aunque no recibe pensión. A diferencia de Salcedo, Ortiz afirma que se retiraría si sus ingresos fueran suficientes, pero valora el trabajo como una forma de mantenerse activo.