El telescopio Nancy Grace Roman de la NASA despegó este domingo a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Este observatorio panorámico, con un campo de visión 100 veces mayor que el del Hubble, tiene la misión de investigar la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.
Roman tardará aproximadamente 100 días en llegar a su destino final en el punto de Lagrange L2, una zona gravitacionalmente estable entre el Sol y la Tierra. Desde allí, observará más de 2.000 millones de galaxias y ayudará a medir la expansión del universo, además de descubrir hasta 40 veces más exoplanetas que los conocidos actualmente.
La NASA espera que Roman desafíe el modelo estándar del universo, especialmente en relación con la constante de Hubble. El telescopio también está equipado con un coronógrafo que permite fotografiar planetas cercanos a las estrellas al cancelar su brillo.
Durante sus primeros cinco años de actividad, Roman se centrará en tres objetivos iniciales, incluyendo el rastreo del centro de la Vía Láctea cada 12,5 minutos. Su capacidad para transmitir 11 terabytes de datos al día permitirá avances significativos en la comprensión del universo.




