Daniel Ortega ha anunciado que no habrá más elecciones en Nicaragua, consolidando un régimen autoritario que ha simulado procesos democráticos durante años. Este movimiento coloca a Nicaragua en la lista de las 92 autocracias actuales, según el Informe sobre la Democracia 2026 del Instituto V-Dem. Mientras tanto, América Latina y el Caribe han mostrado mejoras democráticas, aunque persisten desafíos significativos.

El politólogo Manuel Alcántara Sáez describe la posdemocracia como un fenómeno donde los regímenes democráticos se autodestruyen, bloquean políticas de inclusión y promueven autoritarismos exitosos, como el de Nayib Bukele en El Salvador. La socióloga Elvira Cuadra advierte que la democracia en América Latina enfrenta problemas críticos como la pobreza y la desigualdad, lo que ha llevado a una disminución de derechos ciudadanos en nombre de la seguridad.

El modelo de Bukele, con un 67% de aprobación, ha generado preocupación por su potencial para influir en la región. Steven Levitsky destaca que, aunque América Latina no busca replicar modelos autoritarios como el de Ortega, la popularidad de Bukele podría ser contagiosa. A pesar de los desafíos, expertos como Adolfo Garcé creen que la democracia tiene ciclos y que, a pesar de las frustraciones, el autoritarismo es peor que una democracia imperfecta.