La inflación energética en Latinoamérica y el Caribe llegó al 8,03% interanual en junio, marcando su nivel más alto en 2026. Este aumento fue impulsado principalmente por el alza de los precios de los combustibles y la guerra en Oriente Medio, según informó la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde).
La cifra supera la inflación total del 4,49%, lo que indica que los costos de la energía están subiendo más rápido que otros componentes del índice de precios al consumidor. El incremento está vinculado a tensiones geopolíticas en Oriente Medio y riesgos en el suministro petrolero, lo que ha elevado los costos de importación, refinación y transporte.
El precio promedio regional de la gasolina alcanzó su nivel más alto del primer semestre. Aunque el precio del petróleo retrocedió después de un aumento inicial del 60%, los combustibles en la región continuaron subiendo, mostrando un desfase entre precios internacionales y locales.
La Olacde destacó que algunos países han implementado subsidios y controles para mantener precios bajos, mientras que otros enfrentan costos más altos debido a sus estructuras de precios y costos logísticos. La persistencia de altos precios de combustibles afecta la movilidad, el transporte de mercancías y los gastos familiares.




