Los duques de Sussex, Harry y Meghan, dejaron de trabajar para la monarquía británica en 2020 y se mudaron a California buscando independencia financiera y privacidad. A pesar de su popularidad inicial en Hollywood, su impacto fue efímero y ahora planean regresar al Reino Unido.

Durante su estancia en Estados Unidos, firmaron acuerdos comerciales significativos, como un contrato con Spotify y producciones para Netflix. Sin embargo, mantener el interés y las inversiones resultó desafiante, a pesar de algunos éxitos como el pódcast 'Archetypes' y el libro de memorias de Harry, 'Spare'.

Meghan también exploró proyectos de estilo de vida, pero enfrentó críticas por su enfoque. Aunque sus iniciativas mantuvieron su visibilidad, la pareja no logró consolidarse en el competitivo entorno de Hollywood. Su regreso al Reino Unido sugiere un intento de reconectar con la familia real y redefinir su imagen pública.