Ferran Torres, delantero de la selección española, expresó su satisfacción tras ganar el Mundial, afirmando que el gol fue de 47 millones de personas, no solo suyo. A pesar de las críticas recibidas durante el torneo, Torres subrayó que el destino estaba escrito para que España ganara lejos de su afición.

El jugador describió el gol como una gran liberación personal, agradeciendo a Dios por la fuerza para seguir adelante. También mencionó la dificultad de las finales, especialmente al enfrentar a Messi en el equipo contrario, pero destacó la confianza del equipo en su propio juego.