La Administración Trump ha implementado un nuevo procedimiento para regular las agencias matrimoniales internacionales, con el objetivo de prevenir la explotación de inmigrantes y fraudes. El Departamento de Justicia publicó una norma que endurece la aplicación de la Ley de Regulación de Agencias de Matrimonio Internacional de 2005 (IMBRA), protegiendo a las parejas extranjeras de ciudadanos estadounidenses contra abusos y violencia doméstica.

La norma se dirige a las empresas que operan como intermediarios matrimoniales internacionales, conocidas como IMB, que no cumplen con los requisitos de información hacia los extranjeros. Estas agencias deben proporcionar datos sobre antecedentes penales y matrimoniales de los ciudadanos estadounidenses, en el idioma natal del extranjero, y obtener su consentimiento por escrito.

El cambio principal es la formalización de un procedimiento para investigar y sancionar violaciones a la IMBRA, con multas de 5.000 a 25.000 dólares para las empresas infractoras. La ley también prohíbe compartir información de contacto o antecedentes de menores de dieciocho años.