El Gobierno de Estados Unidos ha confirmado que mantiene el bloqueo naval contra Irán, a pesar de la pausa temporal en los bombardeos ordenada por el presidente Donald Trump. Esta medida busca dar espacio a los esfuerzos diplomáticos, mientras se ha informado del desvío de una docena de embarcaciones comerciales que intentaban dirigirse a Irán.

El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) declaró que el bloqueo marítimo sigue en pleno efecto. Hasta el 25 de julio, las fuerzas estadounidenses han desviado doce buques comerciales que intentaban incumplir las restricciones impuestas por Washington.

Además, el CENTCOM reportó la inutilización de dos buques que desobedecieron las órdenes de las fuerzas estadounidenses y abordaron dos embarcaciones para verificar el cumplimiento del bloqueo. Durante una inspección en el mar Arábigo, el petrolero M/T Charminar reanudó su travesía tras la verificación.

El petrolero M/T Lavine, de bandera de Mozambique, fue inutilizado en el golfo de Omán después de que su tripulación intentara vulnerar el bloqueo. Este anuncio coincide con reportes de que Trump suspendió nuevos bombardeos para facilitar una salida diplomática al conflicto.

Un funcionario israelí expresó que se esperaba un bombardeo de EE.UU. durante la noche del viernes, pero Trump decidió aplazarlo para dar a Irán otra oportunidad de negociación. El ministro de Sanidad iraní confirmó que no se registraron ataques contra Irán la noche anterior.

Trump también indicó que emisarios estadounidenses están en conversaciones con representantes iraníes, sugiriendo un posible enfoque diplomático. Como señal de distensión, Catar anunció la reanudación de la navegación marítima para embarcaciones civiles desde el domingo, tras más de diez días de suspensión.

Sin embargo, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohamad Baqer Zolqadr, advirtió que las acciones contra intereses estadounidenses continuarán hasta la rendición total del enemigo.