El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Estados Unidos de mantener ambiciones de dominación sobre la isla, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas. Díaz-Canel expresó en la red social X que el gobierno estadounidense no renuncia a sus intenciones de control sobre Cuba.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, también rechazó las amenazas de EE. UU., destacando en redes sociales que las costas cubanas son inhóspitas para quienes llegan con fines hostiles. Estos pronunciamientos se producen tras declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el envío de buques a Cuba después de la guerra en Irán.

Trump afirmó que los buques de EE. UU. pasarán por Cuba y que el secretario de Estado, Marco Rubio, resolverá la situación de la isla. Estas declaraciones se dan en el contexto de una campaña electoral en Florida y un clima de confrontación política entre Washington y La Habana, intensificado por medidas de presión económica de EE. UU. contra Cuba.