La reciente caída del yen japonés a niveles históricos ha llevado a una intervención conjunta entre Estados Unidos y Japón, afectando significativamente los mercados financieros. El expresidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos intervino para apoyar el yen japonés, describiendo la acción como una "señal de amistad" que también beneficiará a la economía mundial. Según reportes, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y el Banco de la Reserva Federal de Nueva York participaron en esta medida, vendiendo euros para comprar yenes.

La intervención se produjo después de que el yen cayera a su nivel más débil desde 1986, alcanzando los 163,24 por dólar. En respuesta, la ministra japonesa de Finanzas, Satsuki Katyama, confirmó que Japón compró yenes en coordinación con el Departamento del Tesoro estadounidense para contrarrestar la volatilidad excesiva del mercado. Analistas estiman que la intervención japonesa podría haber alcanzado los 8,45 billones de yenes, equivalentes a 52,800 millones de dólares.