La Administración de Donald Trump se prepara para deportar a más de 350,000 haitianos en Estados Unidos, quienes perderán su Estatus de Protección Temporal (TPS) este lunes. Los operativos de deportación comenzarán en Ohio, afectando a miles de familias y sectores económicos clave.
El TPS expiró tras un fallo del tribunal federal de apelaciones, que permitió al Gobierno de Trump revocar el permiso. Legisladores republicanos han celebrado los reportes sobre el operativo del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en Ohio.
El congresista Michael Rulli expresó que las redadas comenzarán en Ohio, donde hay aproximadamente 14,000 haitianos con TPS. Sin embargo, el mayor temor se centra en Florida, hogar de casi 158,000 haitianos afectados.
La congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz denunció que el DHS planea detener a cerca de 2,000 haitianos al día para deportarlos a Haití. Estas deportaciones afectarían a sectores donde trabajan cerca de 200,000 haitianos, quienes aportan 5,900 millones de dólares a la economía estadounidense cada año.
El DHS argumenta que la situación en Haití ha mejorado desde que se otorgó el TPS en 2010, pero activistas señalan que el país sigue en crisis. Además, las deportaciones podrían separar a cerca de 50,000 niños ciudadanos estadounidenses de al menos uno de sus padres.




