Brasil celebra este domingo un balotaje crucial entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el conservador Flávio Bolsonaro. Lula busca su cuarto mandato en medio de denuncias sobre obstáculos para votar en ciudades como Sao Paulo. Las encuestas muestran un empate técnico, con una ligera ventaja para Bolsonaro.

Lula ha denunciado la retirada de autobuses que impidió a votantes ejercer su derecho, solicitando a la justicia extender los horarios de votación. El tribunal electoral informó de problemas de transporte en Salvador, lo que llevó a una orden de detención contra un secretario municipal. Este balotaje definirá si Brasil sigue siendo un bastión de la izquierda en América Latina o se alinea con el giro regional hacia la derecha.

El presidente estadounidense Donald Trump no ha expresado apoyo a Bolsonaro, mientras Lula se presenta como defensor de la democracia y crítico de la injerencia estadounidense. La campaña ha estado marcada por una intensa batalla en redes sociales, con acusaciones de manipulación algorítmica contra Meta, que la empresa ha negado.

Independientemente del resultado, Brasil enfrentará un periodo de desafíos políticos, ya sea con un Congreso hostil para la izquierda o con un gobierno de represalias de la extrema derecha contra la Corte Suprema.