Dos ciudadanos haitianos han denunciado que personas identificadas como miembros de la Dirección General de Migración (DGM) les exigieron dinero para no ser detenidos en operativos realizados en el Gran Santo Domingo. Uno de los denunciantes, quien trabaja como sereno, relató que agentes migratorios irrumpieron en su vivienda, lo golpearon y se llevaron 700 dólares. Otro caso involucra a una mujer haitiana detenida en la autopista Duarte, a quien un agente le pidió 15 mil pesos para dejarla continuar su camino. Ambas denuncias destacan un patrón de abuso hacia ciudadanos haitianos en situación migratoria irregular, quienes afirman que las deportaciones se centran exclusivamente en ellos. Además, se reportaron condiciones inadecuadas en el Centro de Acogida Vacacional de Haina, donde los detenidos duermen en el suelo y enfrentan agresiones físicas.