Un ciudadano que estuvo privado de libertad durante casi veinte años sin una sentencia definitiva recuperó su libertad gracias a la intervención de la Oficina de Defensa Pública del Departamento Judicial de Montecristi. El hombre se encontraba recluido en el Centro de Corrección y Rehabilitación Beller, de Dajabón, desde junio de 2006 bajo prisión preventiva prolongada sin resolución judicial.
La irregularidad fue identificada por defensores públicos de Montecristi, quienes asumieron la representación legal del ciudadano y revisaron exhaustivamente el expediente. Durante el análisis, se encontraron informes médicos que acreditaban la condición de salud mental del interno, lo que llevó a solicitar un procedimiento especial para personas inimputables, solicitud que fue rechazada por el tribunal.
El caso representa una grave vulneración de derechos fundamentales, al mantener a una persona privada de libertad sin definición procesal ni garantías mínimas de debido proceso. La Defensa Pública desplegó una estrategia jurídica integral, incluyendo una acción de habeas corpus y un recurso de apelación, que culminaron con una sentencia favorable de la Corte ordenando la liberación inmediata del ciudadano.
El director nacional de la Defensa Pública, Rodolfo Valentín Santos, destacó el compromiso institucional con la protección de los derechos fundamentales, especialmente de las personas vulnerables. Este caso obliga a reflexionar sobre los mecanismos de control en el sistema penal y reafirma la importancia de una vigilancia permanente para garantizar que ninguna persona quede al margen de los principios constitucionales.




