República Dominicana es reconocida por sus playas de aguas cristalinas, un motor clave para el turismo. Sin embargo, el acceso a estas playas, que son patrimonio público según la Constitución, sigue siendo un tema de debate. El diputado Eugenio Cedeño destaca la falta de herramientas para garantizar este derecho.
Cedeño, en una entrevista radial, enfatizó la necesidad de establecer reglas claras para el acceso a las costas sin afectar el desarrollo turístico. Según el artículo 15 de la Constitución, las playas deben ser de libre acceso, pero la falta de regulación ha complicado su acceso en algunas áreas.
El legislador impulsa desde 2005 un proyecto de ley para regular el acceso a las playas, que aún no se ha convertido en ley. Cedeño argumenta que el acceso público no solo es un derecho recreativo, sino también una oportunidad económica para comunidades y pequeños empresarios.
El debate se intensifica con el desarrollo turístico en zonas como Miches y Pedernales. La pregunta sigue siendo cómo equilibrar la inversión turística con el acceso público a las playas, asegurando que sigan siendo un espacio accesible para todos.




