El gobierno dominicano ha solicitado el retiro de nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares, en medio de un episodio delicado en las relaciones bilaterales. La Cancillería dominicana asegura que la medida se tomó conforme al derecho internacional y a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, sin ofrecer explicaciones adicionales.
Cuba ha rechazado esta decisión, defendiendo la legalidad de sus acciones y atribuyendo la medida a presiones de Estados Unidos. La diferencia en el número de funcionarios afectados, según ambas partes, añade un elemento de confusión al caso.
El embajador cubano en el país, Ángel Custodio Arzuaga Reyes, ha evitado referirse directamente a las causas de la medida, pero ha reafirmado los lazos de amistad entre ambos pueblos. La Habana ha manifestado que la decisión dominicana lesiona sensiblemente los vínculos entre los gobiernos, aunque asegura que no afectará la relación histórica entre los pueblos.




