Durante el verano, las reuniones sociales y las comidas fuera de casa se vuelven más frecuentes, lo que puede llevar a un mayor consumo de alimentos calóricos. Sin embargo, es posible mantener hábitos alimenticios saludables siguiendo algunas recomendaciones. La dietista Anne Harguth sugiere controlar las porciones, incluir frutas y verduras, elegir proteínas magras y moderar el consumo de sal y grasas.
Es importante prestar atención a las etiquetas de los alimentos y a la información nutricional disponible en restaurantes. Mayo Clinic recomienda que la mitad del plato esté compuesto por frutas y verduras, mientras que la otra mitad se distribuya entre cereales, proteínas y lácteos. Además, se aconseja priorizar alimentos frescos y evitar las dietas de moda que prometen resultados rápidos.
Mantener una adecuada hidratación es crucial, especialmente en verano. Se recomienda optar por bebidas sin calorías o bajas en calorías, como el agua natural, para evitar el exceso de calorías provenientes de refrescos y bebidas azucaradas. Estas prácticas pueden ayudar a disfrutar del verano sin comprometer la salud alimentaria.




