Las autoridades francesas han confirmado que los restos encontrados en un campo agrícola del sur de Francia pertenecen a Delphine Jubillar, desaparecida en diciembre de 2020. El caso, que ha conmocionado al país, dio un giro tras la confesión de su marido, Cédric Jubillar, quien indicó la ubicación de los restos. Cédric, encarcelado desde 2021, fue condenado a 30 años de prisión en octubre de 2025, tras confesar el asesinato de su esposa.