Las muertes de recién nacidos en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia han suscitado preocupaciones sobre la atención neonatal y la capacidad del sistema de salud para manejar casos complejos. Entre el 1 y el 24 de agosto, se registraron 266 nacidos vivos, 90 ingresos a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales y 17 defunciones. El Servicio Nacional de Salud atribuye estas muertes a condiciones de alta complejidad, como prematuridad extrema y anomalías congénitas.
El presidente del Colegio Médico Dominicano, Luis Peña Núñez, enfatiza que no se trata de buscar culpables específicos, sino de examinar toda la cadena de atención y las condiciones que aumentan la presión sobre los servicios hospitalarios. Peña Núñez señala que ciertos períodos del año pueden ver un aumento en los nacimientos, lo que podría desbordar la capacidad de respuesta de los centros.
El Servicio Nacional de Salud ha intensificado la vigilancia de las unidades de cuidados intensivos neonatales y ha iniciado una auditoría de los expedientes clínicos. Las sociedades de Neonatología y Pediatría han solicitado una investigación técnica e imparcial para determinar las causas de las muertes y evaluar las condiciones de infraestructura y bioseguridad de las unidades.
A pesar de los avances en algunos indicadores de mortalidad infantil y neonatal, el Colegio Médico insiste en que las estadísticas no cuentan toda la historia. La investigación de cada fallecimiento es crucial para identificar factores prevenibles y mejorar la respuesta del sistema de salud.




